Y entonces la bestia inmunda que encerré tiempo atrás empezó a librarse de sus ataduras y sus cadenas, quebrantándolas. Y fue entonces cuando el ocaso de mi cordura comenzó, pues este ser que habita en mi interior no me ha causado más que problemas y dolor, aunque a su vez me hacía más fuerte. Quizá la problemática en cuestión no sea la bestia en si, sino el hecho de forzar su reclusión. Quizá fue recluida por temor de que al tomar su ayuda y su fuerza yo fuera repudiado.
Tras mucho cavilar, llego a la conclusión de que todo ha de ser reconstruido, no solo la ciudad, sino de abandonar el mismo astro en la que se cimienta y construir quizá no una ciudad triste y gris, más bien una aldea alegre y llena de color…
Ha llegado el momento de partir hacia las profundidades de lo desconocido…
Destruir, vuelta a construir!!!
Una vez reconstruida, los ecos del pasado cercano se me presentan otra vez en forma de susurros en el viento que fluye entre las calles. No hay gozo ni tristeza, no hay invierno ni verano, solamente el negro asfalto y el gris que tiñe los cielos y edificios. El vacío se ha apoderado de mí, pero no me ha robado la esperanza de que vuelva a ser habitada de nuevo mi ciudad, trayendo de nuevo el color y la vida.
Estoy perdido, siento que me hundo, como si estuviera hecho de lluvia, como una ola ruedo en la interminable noche…
Y entonces despertar y darte cuenta que lo que creías real era una quimera, mas no significando por ello que la realidad sea una miseria… Solamente el tiempo sabe si haber salido del profundo y aletargado sueño fue acertado.
Cerrar los ojos y sentir una voz, una voz de alguien que no conoces pero que te resulta familiar y que te intenta despertar desde otro sitio, desde otra realidad… ¿Estamos dormidos dentro de otra realidad?
Pasadas las nubes de la tormenta y el furioso viento, el manto de la negra noche se desvanece ante los rayos de un nuevo día en el cual poder empezar de nuevo una nueva jornada en la aventura de mi vida… Mas no se como acabará cuando vuelva a anochecer… Pondré mi empeño para que sea una noche iluminada por la luz solar.